Hoy en la escuela, Marta vio algo muy raro.
En la clase de matemáticas, el maestro escribió un número gigante en la pizarra, pero nadie entendía por qué. Marta miró a sus compañeros, y todos estaban confundidos.
La maestra dijo que era un juego nuevo para aprender números, pero nadie jugaba. En lugar de eso, los niños empezaron a reír y a contar historias tontas sobre números que no existen.
Marta pensó que era divertido ver cómo todos hablaban y se reían sin hacer la lección.
Cuando terminó la clase, la maestra preguntó si alguien quería explicar el número gigante. Pero nadie sabía qué decir, incluso la maestra sonrió y dijo que ella tampoco estaba segura.
En la siguiente clase, nadie habló del número grande y todo volvió a la normalidad. Marta pensó que a veces la escuela puede ser un lugar muy extraño, y eso también está bien.
Ella salió de la escuela pensando en lo divertido que fue ese día raro y esperando qué sorpresa tendrá mañana.