El sol estaba bajando y Marta decidió pasar la tarde en casa de su abuelo.
El abuelo vive en una casa con un jardín grande. A Marta le gusta ayudar a su abuelo con las plantas y los colores del jardín.
Hoy, cuando llegaron al jardín, vieron que muchas flores tenían gusanos. Marta se preocupó y quiso ayudar a quitar los gusanos.
El abuelo dijo: "No te preocupes, estas plantas necesitan un poco de tiempo para mejorar." Pero Marta quería hacer algo rápido.
Ella buscó herramientas en el cobertizo y empezó a limpiar las hojas. Mientras tanto, el abuelo preparaba té para los dos.
Después de un rato, Marta se cansó y dejó las flores. Se sentaron juntos, tomaron el té y hablaron de las flores y la familia.
El abuelo le contó historias de cuando era joven y cuidaba el jardín con su propio abuelo.
Marta escuchó con atención y se dio cuenta que las plantas y la familia necesitan tiempo y paciencia para crecer.
La tarde pasó tranquila, sin resolver el problema de las flores, pero llena de momentos importantes para los dos.
Marta volvió a su casa pensando en cómo las cosas eventualmente mejoran, aunque a veces no sea rápido o fácil.