Hoy, Ana va al mercado.
Ella quiere comprar frutas y verduras para cocinar.
Primero, Ana ve las manzanas. Son rojas y buenas.
Luego, compra dos plátanos y un kilo de tomates.
Después, ella busca en la caja para pagar.
El vendedor sonríe y dice: "Gracias, Ana."
Ana vuelve a casa con su bolsa llena de comida.
Ella está feliz porque le gusta cocinar con comida fresca.
En la cocina, Ana lava las frutas y verduras.
Luego, prepara una ensalada con tomate, manzana y un poco de plátano.
Ella come la ensalada y piensa: "El mercado es bueno para comprar comida."